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Revista Directa - Edición número 34, Sección Destacado
Mayo 01, 2020
La mente que puso a ?volar? la industria de videojuegos de la región
Conozca la historia de vida de Carlos Rocha Silva, un emprendedor santandereano, líder en la industria 4.0, referente e inspiración para cientos de jóvenes que desean tener éxito en la industria creativa y cultural.
Carlos Rocha Silva llegó a Bucaramanga hacia el año 1996 con apenas 11 años. Su familia huía de la violencia que se registraba en Ocaña, su pueblo natal. Recuerda que desde ese momento siempre fue curioso y buen estudiante. Sin achantarse, reconoce que fue el nerdo del salón. “Me interesaba aprender de todo, excepto química. Me gustaban las ciencias exactas como las matemáticas, al igual que las ciencias humanas como sociales y literatura”, reconoce. 

En su infancia imaginaba que cuando grande sería un científico semejante a los que veía en televisión. En aquella época nunca pensó que se convertiría en el desarrollador de videojuegos más destacado de Santander. 
Su primer acercamiento con este mundo fue hacia sus cinco años, gracias a una tía que les envió, a él y su hermano, una consola Nintendo. Carlos quedó asombrado al ver cómo podía afectar cada cosa que sucedía en la pantalla. Lo primero que jugaron fue Super Mario Bros, lo más grande que se había lanzado para ese momento. Con el paso del tiempo fueron adquiriendo más juegos, conforme a lo que la economía familiar permitía.

En sus ratos libres también solía ver muchos dibujos animados, como la mayoría de los niños que crecieron en los años 90, pues el acceso a computadores era muy limitado. “La televisión de aquella época resaltaba muchos valores, como el honor y la justicia. Al menos los programas que veía, como ‘Los Centuriones’ o ‘Thundercats, tenían mensajes positivos. Eso influenció mucho mi compás moral”, cuenta Rocha.
 
Start the game’
Decidir su carrera profesional no fue fácil. No entendía por qué debía optar por una de las tantas áreas que le atraían, no tenía urgencia por ubicarse en la sociedad. Hoy se siente afortunado de haber incursionado en la creación de videojuegos, pues así puede mezclar muchos de sus intereses. “Un videojuego es un software, un programa de computador, pero tiene arte y también literatura. Hay música y actuación, muchos campos se combinan. Finalmente, pude escoger un camino que me permitiera no rechazar nada de lo que me gusta”.

Seis meses después de graduarse de bachiller, y tras las presiones familiares, Carlos Rocha ingresó al programa de ingeniería electrónica de la Universidad Industrial de Santander (UIS). Pero allí permaneció menos de un año. “Durante esa época se registró la muerte de un estudiante en la universidad, algo muy fuerte para mi familia y para mí, pues veníamos de un entorno violento. No queríamos seguirnos exponiéndonos a ese tipo de cosas. Decidí salirme”, relata.

Seguidamente se matriculó a ingeniería de sistemas de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (Unab). En esta nueva etapa, tuvo la oportunidad de integrarse a varios grupos de investigación, e incluso conformó su propio semillero dedicado a los videojuegos. Así creó su primera obra, que era un sistema de cartas tipo blackjack, en el que las personas se enfrentaban al computador. Luego hizo un juego de naves, muy sencillo, pero con el cual se ganó su primer premio en un encuentro de la Red Colombiana de Semilleros de Investigación.

Como ejercicio de práctica universitaria, Rocha Silva propuso crear su propio emprendimiento, que consistía en hacer juegos como productos publicitarios alternativos, bajo la técnica de marketing conocida como below the line, que consiste en emplear medios de comunicación no convencionales para sorprender al público objetivo con campañas creativas. Así se creó Below The Game en 2009, la empresa que Rocha consolidó junto al cofundador Nitae Uribe y a la cual más adelante se unió Andrés Arocha.

 
Más historias y más mundos por explorar
Tras haber desarrollado más de 30 juegos para varios clientes, Rocha sentía que debían traspasar fronteras. Sí o sí, tenían que innovar para mantenerse vigentes. En medio de esa necesidad surgió en 2011 Story Hero, al que Carlos considera su primer éxito. “En este pequeño juego caminas sobre palabras y haces que cobren vida. Se me ocurrió tratando de generar algo distinto, una mecánica que se pudiera diferenciar de tantas empresas”, describe.

Decidieron ir hasta Bogotá para presentarlo a conferencistas internacionales, y a partir de esa socialización Story Hero evolucionó en un juego educativo llamado Palabras de Independencia, con el que Below The Game participó en la convocatoria del Gobierno Nacional, Crea Digital, , con el objetivo que los usuarios aprendieran acerca de la Independencia de Colombia.

Con esta idea fueron motivados a ampliar sus horizontes. Llegaron a la Game Developers Conference, celebrada anualmente en San Francisco, Estados Unidos. Allá vendieron por primera vez un juego a una gran empresa del sector educativo de ese país. “Fue el primer gran proyecto en el que nos embarcamos. La empresa creció, éramos siete personas, luego nos volvimos 15”, dice emocionado.

El empresario recuerda que el trayecto no había sido fácil, pues durante los primeros tres años de labores no ganaba salario. Solo hasta ese momento empezó a devengar “algo decente”. También asegura que casi todo el dinero que ganaban era reinvertido. Reconoce que los proyectos en el exterior fueron muy buenos, “pero fue un cambio tan drástico que tambaleó mucho la estructura organizacional de nuestra empresa. Cada vez que teníamos un proyecto grande debíamos someternos a una transformación completa de la organización”

Con el tiempo Rocha abandonó Below The Game y conformó Dream Uncorporated, con la convicción de comercializar juegos a nivel mundial. Hoy en día esta compañía desarrolla juegos para plataformas como Play Station, X Box y Nintendo Switch, así como a clientes como Cartoon Network y Discovery Kids, en países como Rusia y Estados Unidos.

Rocha atribuye este éxito a que han logrado diferenciarse en la industria, con la creación de nuevas mecánicas y un arte único. “Hacemos tipos de juegos que no vamos a encontrar en otra parte, desde la forma como juegas hasta cómo se ven. Ese es el factor diferencial”.


Talento regional
Carlos Rocha asegura que se debe incentivar la creación de un ecosistema de desarrollo de videojuegos en Santander, y destaca el trabajo desarrollado por la Cámara de Comercio de Bucaramanga y las universidades de la región.

El joven emprendedor afirma que el mercado de los videojuegos es muy amplio a nivel mundial. Aplaude que a lo largo del año se programen eventos en la ciudad, que permitan seguir consolidando la industria, de la mano de expertos internacionales, pues una de las recomendaciones a estos emprendedores es ir a otros lugares para que presenten sus productos y ganen visibilidad, se retroalimenten y conozcan cómo funciona el negocio a nivel global.

A su vez ratifica que disfruta de las charlas que sostiene con jóvenes para que se convenzan de que en las industrias creativas también pueden encontrar grandes oportunidades, y se define como un workaholic (adicto al trabajo), pues señala que su oficio requiere mucha dedicación y trabajo constante.

A veces el tiempo no le es suficiente, pero cada vez que puede, practica sus hobbies. En el futuro se visualiza haciendo incluso más juegos y con un equipo de trabajo más grande.
 

Recuadro
Actualmente, este genio regional de los videojuegos trabaja en un nuevo lanzamiento, llamado Cris Tales, que será estrenado el próximo año. El ambicioso proyecto fue presentado en el Electronic Entertainment Expo, el evento más importante de consumidores de videojuegos, en el cual recibió premios y elogios de la prensa especializada de todo el mundo.

La filosofía del juego es que las personas aprendan a tomar mejores decisiones. “Tenemos que actuar hoy, pero para actuar en el presente tenemos que aprender del pasado, para ir construyendo el futuro”, dice Carlos Rocha, como un adelanto de este nuevo éxito de Santander para el mundo.  
 

Sobre Carlos Rocha
Libro recomendado: “Un mundo feliz”, de Aldous Huxley
Pasatiempos: Música, videojuegos, cine, literatura.
¿Qué le molesta?: La inconsistencia y que las personas tengan valores que varíen de acuerdo al momento y la conveniencia.
¿Qué le inspira?: Aportarles a las personas ideas y mensajes que los conduzcan a ser mejores.

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